978-84-8191-433-7 Título
Heracles.  
Autores Gil-Albert, Juan           
Editorial Pre-Textos, Editorial  Nº edición  Año  Ene/2001
Colección    Nº colección  Páginas  145 
 
Materias



Filologia


Encuadernación  Rustica 
Largo  21  Ancho  15 
Idioma  Español 
Estado
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Reseña del libro
Imagen ideal del hombre griego, Hércules se casa, ama a las mujeres, y, lógicamente, tiene también amores con hombres jóvenes. Heraclés amó a Hylas, su joven primo, y mantuvo con él un amor apasionado hasta que el joven lo abandonó para seguir el amor de las mujeres. Heraclés ha conocido la derrota del abandono amoroso. Si todo héroe encarna la hipermasculinidad, Hércules está en el extremo. Al acogerse a ese mito para pensar la homosexualidad, Gil-Albert está rechazando el afeminamiento que muchas veces acompaña a la cultura homosexual (desde su iconografía a sus lenguajes), y en el que tan a menudo se complacen algunos sectores de la cultura gay. En cambio, la teoría de la homosexualidad masculina de Gil-Albert desemboca en una teoría de masculinidad. Se trata de una implicación inevitable, propia de quien se mueve en un extremo teórico (en el otro extremo, el movimiento feminista nunca se ha avergonzado de que muy a menudo piensen sobre la condición femenina aquellas que la aman). J. A. G - I
 
 
Bio-bibliografía del autor
Juan Gil-Albert (Alcoy, 1904 - Valencia, 1994). Poeta, narrador y ensayista, estudió en Valencia, sin acabarlas, las carreras de Filosofíay Letras y Derecho. En plena Guerra Civil, fundó, con Rafael Dieste, Ramón Gaya y María Zambrano la revista Hora de España, de la que sería secretario. Colaboró asimismo con El mono azul y participó en el Congreso de intelectuales antifascistas de 1937. Tras la guerra se ve obligado a exiliarse en un campo de concentración en Francia, y posteriormente en Argentina y en México, país en el que colabora en publicaciones como Taller y España Peregrina, de donde regresaría en 1947. Desde esa fecha se enclaustra en Valencia, donde se dedica únicamente a escribir. Sus primeras obras fueron en prosa: LA ASCINACIÓN DE LO IRREAL (1927), VIBRACIÓN DE ESTÍO (1928), CÓMO PUDIERON SER. GALERÍAS DEL MUSEO DEL PRADO (1929), GRABRIEL MIRÓ. EL ESCRITOR Y EL HOMBRE (1931), CRÓNICAS PARA SERVIR AL ESTUDIO DE NUESTRO TIEMPO (1931), si bien pronto se decanta por la poesía, en donde, tras un cierto barroquismo y las influencias propias del surrealismo, se adentra en el conflicto bélico sin panfletismos y con acentuado desengaño. Sus principales poemarios son: MISTERIOSA PRESENCIA (1936), CANDENTE HORROR (1936), LOS NOMBRES IGNORADOS (1938), LAS ILUSIONES (1945), EL EXISTIR MEDITA SU CORRIENTE (1949), CONCERTAR ES AMOR (1951), POESÍA, CARMINA MANU TREMENTI DUCERE (1961), A LOS PRESOCRÁTICOS, seguido de MIGAJAS DEL PAN NUESTRO (1963), la antología FUENTES DE LA CONSTANCIA (1972), LA META-FÍSICA (1974), HOMENAJES E IMPROMPTUS (1976), EL OCIOSO Y LAS PROFESIONES (1979) y VARIACIONES SOBRE UN TEMA INEXTINGUIBLE (1981). Su POESÍA COMPLETA está reunida en un volumen exhaustivo editado por Pre-Textos en 2004. A estos títulos hay que añadir libros en prosa, donde conviven las memorias con el ensayo, la crítica, la autobiografía o la crónica. En 1982 recibió el Premi de les Lletres Valencianes, y es ahora, tras su muerte, cuando comienza, por fin, a reconocerse la valía intelectual y literaria de Gil-Albert.