978-84-8472-069-0 Título
Españoles en las letras cubanas durante el siglo XX. Diccionario bio-bilbiográfico.  
Autores Domingo Cuadriello, Jorge           
Editorial Renacimiento, S.A. Editorial  Nº edición  Año  Nov/2002
Colección    Nº colección  Páginas  270 
 
Materias



Monografias
Bibliografia

Encuadernación  Rustica 
Largo  24  Ancho  17 
Idioma  Español 
Estado
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Reseña del libro
 
 
Bio-bibliografía del autor
El escritor e investigador cubano Jorge Domingo Cuadriello ha desvelado hoy en la Universidad de Salamanca y en el marco del congreso “Memoria Histórica. 70 años del exilio cultural español de 1939?, la importante labor intelectual que desarrollaron los sacerdotes republicanos españoles que recalaron en su país.

Aunque el número de curas exiliados a Cuba no fue muy abundante “su labor y trascendencia si lo ha sido” sobre todo del segoviano Jerónimo García Gallego, que llegó a ser canónigo de La Habana, tal y como ha explicado a Efe Cuadriello.

El historiador caribeño ha reivindicado hoy en Salamanca la importancia de un colectivo “que ha sido poco estudiado, porque numéricamente no fue muy elevado, pero si fue muy importante su papel en los lugares de acogida”.

Por lo que respecta al caso particular de Cuba, hasta allí llegaron un grupo de siete sacerdotes, el cura segoviano y otros seis vascos que se vieron obligados a marchar “aunque siempre con un gran sentimiento de nacionalismo”.

Una vez en la isla caribeña desempeñaron un gran papel pastoral gracias a la acogida por parte de las autoridades eclesiásticas cubanas.

En su intervención en el Congreso sobre la Memoria Histórica, Cuadriello se ha detenido en especial en la figura de Jerónimo García Gallego, nacido en la localidad segoviana de Turégano, con numerosos estudios eclesiásticos en España y Roma y que llegó a ser archivero de El Burgo de Osma.

De fuertes convicciones republicanas, García Gallego llegó a ser diputados en las cortes de la República y elegido con un amplio apoyo de sus conciudadanos.

Esta militancia le llevó a ser “discriminado”, según el historiador cubano, por las autoridades eclesiásticas de la época, concretamente por el obispo de su localidad que le prohibió el ejercicio del magisterio sacerdotal.

Con el estallido de la Guerre Civil se vio obligado a abandonar España e ir a Cuba donde murió en la década de los años 60 “tras desarrollar una amplia actividad intelectual como conferenciante”.

Cuadrillero ha reclamado en su intervención una “mayor conciencia de los investigadores y de la historia” sobre el papel de los sacerdotes exiliados que además de tener que “enfrentarse a un exilio por sus ideas políticas, también por las religiosas y a su moral”.