978-84-15277-00-2 Título
De Buonaparte y de los Borbones  
Autores Chateaubriand, Francois-Rene de           
Editorial Quaderns Crema, S.A.  Nº edición  Año  Mar/2011
Colección  Cuadernos del Acantilado  Nº colección  45  Páginas  142 
 
Materias



Moderna


Encuadernación  Rustica 
Largo  18  Ancho  12 
Idioma  Español 
Estado
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  P.V.P. 
 
   12,00
 
 
Reseña del libro
Este panfleto, escrito entre el invierno y la primavera de 1814 para preparar el retorno de los Borbones al trono de Francia, fue para Chateaubriand uno de esos gestos resueltos e instintivos que nacen de la imaginación y dinamitan todos los puentes tras de sí. El autor tenía como misión convencer a los franceses de que, para evitar una nueva república o la instauración de un gobierno extranjero, era preciso restituir la confianza en los Borbones y juntos acabar con el poder absoluto, dotando a Francia de una monarquía constitucional. Pero la frialdad y la lucidez del periodista político se mezclan de manera imprevisible y conducen a una marea inquietante. En el cesarismo de Napoleón se entrevé el nacimiento de un mito moderno que no es copia de ninguno antiguo: aparece la figura del dictador, y no del tirano. Chateaubriand quiere esbozar un retrato particular, pero termina describiendo en detalle a los dictadores que hemos visto señorear en el siglo XX.
 
 
Bio-bibliografía del autor
Escritor y político francés, pionero del romanticismo, muy conocido por su autobiografía y la novela René.
Chateaubriand nació el 4 de septiembre de 1768, en Saint-Malo, Bretaña. Entró en el Ejército francés en 1786, y estuvo en París durante los primeros años de la Revolución Francesa. Se negó a unirse tanto a los realistas como a los revolucionarios radicales, y se trasladó a Estados Unidos en 1791 con la intención de buscar el Paso del Noroeste. Sin embargo, sólo viajó por la costa este. Chateaubriand regresó a Francia en 1792 y luchó con la Armée des émigrés. Meses después, herido y enfermo, huyó a Inglaterra (1793). Al volver a Francia (1800) bajo un nombre falso, Chateaubriand se ganó el favor de Napoleón, que le otorgó un cargo diplomático.
Dimitió y se volvió contra Napoleón en 1804, molesto por la ejecución de Luis, duque de Enghien. Después de la restauración de los borbones fue nombrado par de Francia en 1815, embajador en Gran Bretaña en 1822 y ministro de Asuntos Exteriores en 1823-1824. Murió el 4 de julio de 1848, en París.

Chateaubriand fue uno de los escritores franceses más importantes de la primera mitad del siglo XIX. Introdujo personajes y ambientes nuevos y exóticos, procedentes de los nativos de Norteamérica y de los paisajes americanos, subrayando la introspección y la melancolía con tintes pesimistas, como demuestran sus novelas Atala (1801) y René (1802). Estos nuevos elementos literarios lo señalan como uno de los precursores del romanticismo. Además, en El genio del cristianismo (1802) afirmó que el cristianismo era moral y estéticamente superior a las demás religiones. Esta afirmación influyó profundamente en la vida religiosa y literaria de su tiempo. Sus otras obras importantes se refieren también a la defensa del cristianismo, relatos literarios de sus viajes por América y su autobiografía, publicada póstumamente, Memorias de ultratumba (1848-1850).