978-84-9852-308-9 Título
Forja de un rebelde, (La) La ruta. Vol.2  
Autores Barea, Arturo           
Editorial Regional De Extremadura, Editora  Nº edición  Año  Jun/2011
Colección    Nº colección    Páginas  427 
 
Materias



Prosa siglo XX


Encuadernación  Rustica 
Largo  22  Ancho  14 
Idioma  Español 
Estado
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  P.V.P. 
 
   19,00
 
 
Reseña del libro
La ruta fue la segunda entrega de la trilogía de Barea La forja de un rebelde, uno de los ciclos narrativos más emblemáticos de la novela del exilio. En ella Barea muestra su experiencia como soldado en la campaña africana que tuvo entre sus días el terrible «desastre de Annual», aldabanazo que suscitó una importante conciencia crítica entre la ciudadanía y las fuerzas políticas que pusieron en entredicho la legitimidad de la corona y la eficacia y honradez de algunos altos jefes militares. Una situación que se soluciona, en parte, con la Dictadura de Primo de Rivera y con la revancha que supuso el desembarco de Alhucemas. La narración de Barea abarca, junto a la aventura personal, la reflexión crítica, con casi veinte años de perspectiva, de aquel último episodio de nuestro maltrecho imperio de ultramar, subrayando tanto la ignorancia de un Ejército llevado forzosamente al matadero del Rif como la casi total corrupción que abundaba en el seno del mismo en una guerra que sólo obedeció a los intereses económicos de una minoría, por más que se explicara como la tarea española por civilizar un territorio atrasado, bajo el rimbombate título de «El Protectorado de Marruecos». La ruta, como los otros dos volúmenes de la serie, La forja y La llama, se reedita en la presente ocasión provista, por primera vez, de una abundante anotación y de un amplio estudio preliminar a cargo de Gregorio Torres Nebrera, catedrático de la Universidad de Extremadura.

 
 
Bio-bibliografía del autor
ROLAND GANT
EL MUNDO | 19/03/2001

Creo que Arturo Barea es uno de los escritores más originales y talentosos de este siglo. También era un hombre de profundas cualidades humanas. Lo admiraba como escritor, y lo quería como a un hermano.

Barea nació en 1897, en España, en el seno de una familia pobre. Poco después de nacer perdía a su padre. Creció en Madrid, donde dependía de la caridad de sus parientes adinerados. Comenzó a trabajar a los 13 años y, tras desempeñar distintos oficios, llegó a Inglaterra en 1939. Desde 1940 hasta su muerte, en la Navidad de 1957, mantuvo un programa de radio semanal en el que comentaba en español asuntos de la vida diaria de Inglaterra(...).

Inconfundiblemente español

De cara alargada, nariz aguileña y ojos negros con párpados ligeramente caídos, tocado con su boina y provisto de un fuerte acento, Barea era inconfundiblemente español, aunque estaba orgulloso de haber adoptado la nacionalidad británica(...).

Una vez terminada la guerra pasó a Francia y poco después llegó a Inglaterra. Es en esta época en la que realmente comienza su carrera de escritor. No obstante, Barea no se marchó solo de España; lo hizo en compañía de su esposa, Ilsa, periodista austriaca que había conocido cuando cubría la Guerra Civil. El uno complementaba al otro(...).

Los recuerdos de la infancia

El primer libro autobiográfico de Arturo Barea, La forja, fue publicado en Inglaterra, en 1941. En él deja plasmados, con la honestidad que le caracterizaba, los recuerdos de su infancia, de su madre, la viuda lavandera, de sus parientes campesinos, de su temprana toma de conciencia del sufrimiento y de la alegría en el mundo. Con gran compasión y humor logró captar la mentalidad del niño que había ocultado, como si fuera una herida secreta, su creatividad y su sensibilidad(...).

En el segundo volumen, La ruta, habla de su experiencia en la campaña colonial de España y en La llama, del horror y la gloria de la Guerra Civil. Los tres libros han vuelto a ser editados en rústica por Four Square. Barea también publicó una novela, La raíz rota, en la que narra la historia de un exiliado que regresa a España, así como varios estudios de crítica literaria sobre Lorca y Unamuno(...).

Morir en paz

Arturo me dijo en una ocasión que quería morir bajo el sol, con una botella de vino y un trozo de pan con ajo a su lado. Quería, de hecho, morir en paz. Y lo hizo, porque falleció de repente en los brazos de su esposa. No obstante, sus libros siguen llenos de vida, y creo que su largo exilio terminará el día que se publique su obra en España.

Roland Gant, músico de jazz y escritor, fue amigo de Arturo Barea. Perfil leído en la BBC en 1959 procedente del archivo personal de Arturo Barea en Londres y seleccionado por Nigel Townson.