978-84-941245-9-4 Título
Maneras de ser periodista.  
Autores Camba, Julio           
Editorial Libros del K.O.  Nº edición  Año  Sep/2013
Colección    Nº colección    Páginas  104 
 
Materias



Prosa siglo XX


Encuadernación  Rustica 
Largo  19  Ancho  12 
Idioma  Español 
Estado
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  P.V.P. 
 
   13,90
 
 
Reseña del libro
Camba no pasó por alto en sus columnas las penurias y rutinas del oficio de periodista. Esos artículos –muchos de los cuales aparecen reunidos en este libro por primera vez- configuran una suerte de antimanual desmitificador y desternillante. Estas Maneras de ser periodistas son, a su manera, una declaración estética y vital, y, por encima de todo, un ajuste de cuentas contra “el miserable que inventó la imprenta”.

 
 
Bio-bibliografía del autor
Julio Camba Andréu nace en Vilanova de Arousa, provincia de Pontevedra, el 16 de diciembre de 1884, en una familia de clase media: su padre era médico y maestro de escuela.
A los trece años, Julio se escapa de casa y embarca como polizón en un barco que va a Argentina.
En Buenos Aires se introduce en los círculos anarquistas y hace sus primeras armas literarias redactando proclamas y panfletos. A consecuencia de ello, en 1902 es expulsado de Argentina, junto a otros anarquistas extranjeros.
De regreso en España, comienza a colaborar en El Diario de Pontevedra, pero rápidamente se instala en Madrid y en 1904 lo encontramos redactando artículos para El País, España Nueva y Los Lunes de El Imparcial.
En 1906 comienza su carrera como corresponsal en el extranjero, enviando crónicas desde Cosntantinopla para La Correspondencia de España.
A su regreso de Cosntantinopla inició su relación con ABC, que perduraría hasta su muerte. Ejerce de corresponsal en París y Londres. En 1911 está en Alemania y en 1916 viaja a Nueva York.
Vuelve a Madrid en 1917, pero continúa viajando: en 1921 vuelve como corresponsal a Berlín y, de 1929 a 1931 desarrolla su trabajo desde Nueva York.
Siguió viajando hasta 1949, fecha en la que, por motivos de salud, fija su residencia en Madrid.
Murió el 28 de febrero de 1962.

Julio Camba fue en periodista, un articulista. Éste era el género que dominaba y el que mejor iba a su estilo de cronista rápido, mordaz, impresionista, impulsivo e intuitivo.
La mayoría de sus libros son simples recopilaciones de artículos, sin añadidos ni correcciones: así sucede desde el primero, Alemania, impresiones de un español (1916) hasta el último, Millones al horno (1958).
Incluso en La casa de Lúculo, que presenta una factura de monografía o de ensayo, sin canibalizar artículos anteriores, podemos descomponer la estructura del libro en capítulos que pueden pasar perfectamente por artículos temáticos.
Julio Camba hiso dos breves incursiones en el terreno de la narrativa; El destierro, que cuenta sus andanzas en Argentina y El matrimonio de Restrepo, una novela breve.

Las palabras claves para definir su personalidad podrían ser: humorista, anarquista, viajero y gastrónomo. No es una mezcla extraña: en todo humorista subyace un anarquista, alguien que destroza el orden establecido y pone en la picota de la risa las más solemnes verdades admitidas. Y en todo viajero hay (o debería haber) un gastrónomo: una de las experiencias más gratificantes al conocer un país es trabar contacto con sus usos culinarios, sus platos, sus sabores. Nadie se debe preciar de conocer un páis sin haber asimilado su cocina.

Las cuatro características juntas, nos dan el retrato perfecto de un epicúreo, un bon vivant. Alguien para quien la vida es demasiado corta para tomarla en serio y para no gozar en ella de todo lo que la pueda hacer atractiva. Se dice que las últimas palabras de Camba fueron: "La vida es buena, pero se acaba".

El humor de Julio Camba es suave, fino; apenas una leve ironía que se introduce entre su prosa. No busca el sarcasmo, no recurre a exageraciones ni a deformaciones; sólo busca ese perfil cómico que presentan todas las cosas cuando el humorista posa sus ojos en ellas.