978-84-460-4438-3
M
Título
Luces de Bohemia "Esperpento"  
Autores Valle-Inclan, Ramon del           
Editorial Akal, S.A. Ediciones  Nº edición  Año  Abr/2017
Colección  Akal Literaturas  Nº colección  54  Páginas  222 
 
Materias



Teatro siglo XX


Encuadernación  Rustica 
Largo  22  Ancho  14 
Idioma  Español 
Estado
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Reseña del libro
 
 
Bio-bibliografía del autor
Dramaturgo, cuentista y poeta español. Ramón María del Valle-Inclán realizó sus estudios primarios en Pontevedra, y entre 1886 y 1889 estudió en la facultad de derecho de Santiago.

Estudiante poco brillante, a la muerte de su padre Valle-Inclán abandonó la universidad y, tras un breve paso por Madrid, marchó a México, llevado por cierto afán de aventuras y fortuna, y se alistó en el ejército mexicano; las sucesivas dificultades económicas que conoció lo empujaron a tomar la decisión de regresar en 1893.

De vuelta en Madrid, Valle-Inclán se integró en la vida bohemia y literaria de la ciudad, mientras escribía en periódicos radicales y publicaba sus primeros libros de relatos, de atmósfera decadentista (Femeninas, Epitalamio). Valle-Inclán cultivó en Madrid una imagen pintoresca y extravagante, y alentó siempre una cierta confusión entre realidad y ficción, de modo que todavía hoy resulta difícil discernir lo verdaderamente biográfico de lo novelesco.

Sobre su violenta riña con Manuel Bueno a causa de la cual le fue amputado el brazo izquierdo en 1899, existen numerosas versiones, casi todas ellas contadas por él mismo. Ésta y otras anécdotas que jalonaron su vida acabaron dándole cierta notoriedad en la ciudad.

Cuando entre 1902 y 1905 aparecieron las cuatro Sonatas (de otoño, de estío, de primavera y de invierno), verdaderas exhibiciones de virtuosismo literario, de un exuberante modernismo, su talento como escritor hubo de ser reconocido por la crítica.

Aromas de leyenda inicia, en 1907, su producción poética. En 1910, tras su matrimonio con la actriz Josefina Blanco, Valle-Inclán participó en una gira por Iberoamérica con la compañía teatral de María Guerrero y en 1916 se desplazó a Francia y visitó los frentes aliados de la Primera Guerra Mundial.

A este período corresponde un giro hacia posiciones de mayor implicación social, en la línea de una crítica a la moderna sociedad burguesa desde posturas tradicionalistas, perceptible en su serie de novelas sobre el conflicto carlista y en algunas de sus «Comedias bárbaras».

En 1917 Valle-Inclán obtuvo la cátedra de estética en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid. El expresionismo, que se advertía ya en los poemas de La pipa de Kif (1919), encuentra su más madura y personal expresión en las dos piezas teatrales que presenta Valle-Inclán en 1920: Divinas palabras y Luces de bohemia.

Con estas obras crea un nuevo estilo, al que llamó Valle-Inclán esperpento, caracterizado por la deformación de la realidad, en busca de su aspecto más grotesco: «El héroe visto desde el espejo cóncavo», tal como él mismo lo describió.

Nuevos esperpentos serían Los cuernos de don Friolera (1921) y Las galas del difunto (1926). Los efectos de absurdo e ironía sirven a la crítica social de la sociedad española, que ve a su vez como una deformación de la cultura europea, conjunto de preocupaciones que le acercan más a la llamada Generación del 98, en la que habitualmente se le incluye.

El abandono de las formas modernistas y esteticistas por el expresionismo de los esperpentos fue paralelo a un cambio ideológico, pues Valle-Inclán pasó de profesar un carlismo retórico a un socialismo republicano.

Valle-Inclán volvió a la novela histórica con la serie titulada «El Ruedo Ibérico», ambientada en la época de Isabel II, que incide otra vez en la sátira de la realidad social española. Fue encarcelado en 1929 por oponerse al régimen dictatorial de Primo de Rivera, quien lo acusó de «eximio poeta y extravagante ciudadano». Durante la Segunda República Valle-Inclán fue nombrado director de la Academia de Bellas Artes de España en Roma y, en 1934, volvió definitivamente a Galicia.

Valle-Inclán es sin duda uno de los escritores más originales y geniales de las letras españolas, y quizás el mayor renovador del teatro español del siglo XX, y sus esperpentos no dejarán de ganar actualidad e influencia sobre las generaciones posteriores.