978-84-7517-482-2 Título
Aquella nube y otras.  
Autores Andrade, Eugenio de           
Editorial Hiperión, S.L.  Nº edición  Año  Ene/1996
Colección  Ajonjolí poesia Hiperion  Nº colección  Páginas  59 
 
Materias



Poesia


Encuadernación  Rustica 
Largo  Ancho 
Idioma  Español 
Estado
Sin stock, podemos pedirlo
Sin stock, podemos pedirlo
  P.V.P. 
 
   6,00
 
 
Reseña del libro
Eugénio de Andrade publicó más de veinte libros de poesía, así como otros de prosa y traducciones poéticas. Bastantes de sus libros han sido vertidos al castellano y editados en España, entre ellos Oficio de paciencia, La sal de la lengua y Lugares de la lumbre, publicados por Hiperión.
Aquella nube y otras lo escribió para su ahijado Miguel "a medida que fue creciendo" y fue publicado en portugués en 1986, habiendo sido reeditado después en varias ocasiones.
La versión castellana es obra de Jesús Munárriz y pretende acercar a los niños españoles lo que el poeta escribió para los niños portugueses, adaptando detalles y conservando lo esencial, entre lo que se cuenta la música de los poemas.

Beatriz Altheide, autora de las ilustraciones, cursó estudios de Bellas Artes. Actualmente compagina la ilustración con la escultura.
Ejemplo

¿Fue una golondrina blanca
la que llamó a mi ventana
y me anunció pajarera
que llegó la primavera,
o fue que yo la soñaba? 
 
Bio-bibliografía del autor
Eugénio de Andrade nació en 1923 en la aldea de Póvoa de Atalaia, muy próxima a la frontera española.

Hijo de campesinos, sólo conoció durante su infancia el sol, el agua y la naturaleza. Aprendió que pocas cosas son necesarias en la vida y ésas son las cosas que reflejan y exaltan sus versos. De su infancia, como él mismo reconoce en un autorretrato, heredó también "el desprecio por el lujo, que en sus múltiples formas es siempre una degradación". "La pureza, de la que tanto se ha hablado a propósito de mi poesía", dice, "es simplemente pasión, pasión por las cosas de la tierra, en su forma más ardiente y todavía no consumada". Admirador de Bécquer, san Juan de la Cruz, Pessoa, Rimbaud o Whitman, con profundas influencias de la cultura griega y oriental, Eugénio de Andrade detesta la vida social y mundana, le aterroriza el exhibicionismo y huye de las entrevistas y los micrófonos.

De una vasta cultura literaria y excelente conocedor de la poesía española, no soporta que le atribuyan palabras que no son de su vocabulario personal, defiende la exactitud del lenguaje y no le interesan el dinero o la fama. Eugénio de Andrade pasa el tiempo "leyendo, escuchando música y escribiendo; es decir, ahora hago lo que realmente me gusta, porque como dice Melville, soy el emperador de mi alma".