978-84-08-02718-8 Título
Visita, (La)  
Autores Quiñones, Fernando           
Editorial Planeta, S.A., Editorial  Nº edición  Año  Ene/1998
Colección  Autores españoles e Iberoamericanos  Nº colección  Páginas  342 
 
Materias



Prosa siglo XX


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Reseña del libro
En 1899, Proust estaba entregado al cultivo de cuanto le sugiriera John Ruskin. La lectura de sus libros, especialmente Las piedras de Venecia, le indicaban una ciudad siempre pretendida por el escritor francés. En el ámbito familiar, todavía persistían los ecos del caso Dreyfus. Eso en Francia. En España, Leopoldo Alas hacía ya unos cuantos años que había publicado su obra maestra y unos ocho que había dado al público su segunda gran novela, Su único hijo. Aquí también sonaban recientes los sucesos del 98. Clarín estaba dando por finalizada su década espiritualista. Éstas son, más o menos, las coordenadas históricas y personales sobre las que trabaja el escritor gaditano Fernando Quiñones en su última novela, La visita. Su propósito novelístico hace coincidir al autor de La Regenta con Proust en Oviedo. Mejor dicho, hace que el autor de A la busca del tiempo perdido se desplace a la ciudad asturiana con el único afán de conocer personalmente al autor de esa novela importante del siglo diecinueve. La realidad nos dice todo lo contrario. Nos dice que ambos se ignoraban. Nos dice también que de Clarín apenas alguien había traducido al francés un cuento suyo (La Regenta no se traduce en Francia hasta 1987). Cuando a Zola -uno de los mentores de Clarín- se le pregunta por el español, no tiene ni idea de quién se le habla. La visita, por tanto, se sustenta sobre un absoluto imposible. Pero Fernando Quiñones hace bien en forzar ese destino no sólo real, sino incluso improbable, toda vez que no intuimos como plausible el hecho de que ambos escritores mostrasen, en caso de saber el uno del otro, muchas ganas de conocerse personalmente. Bastante trabajo ya tenía Proust con los esbozos de su obra mayor. Y Clarín también tenía bastante con algunos elogios, sobre todo los de Pérez Galdós y Pereda. Sabe, por tanto, a estimable curiosidad literaria el esfuerzo de Quiñones.

Pero La visita no es una novela. Los diálogos entre uno y otro, los paralelismos que gustan a Quiñones entre las transposiciones de realidad o ficción en ambos novelistas, sus convicciones sobre la función de los recuerdos y los buceos en el alma de sus personajes, incluso sus incisivas capacidades críticas, acercan este libro a un ensayo camuflado. Quiñones imagina ese encuentro porque está convencido de que el aura de Clarín no ha de ser menor que el de Proust. Pero comete dos errores. Primero, hacer que el español necesite el refrendo de Proust, cuestión baladí porque Clarín ya se daba por realizado si el maestro Galdós le daba su aprobación, y también algo tramposa porque el Proust que se supone que conoce Clarín todavía estaba muy lejos de ser el que hoy es. Y segundo, insistir demasiado en la vida, real y conjetural, de sus estudiados (me resulta difícil hablar de personajes), con lo cual traiciona uno de los pilares teóricos de la representación proustiana. A Proust nunca le gustó Saint-Beuve. En un libro lo acusó casi de medianía -epíteto que gustaba a Clarín-, por conformista y por hacer supeditar el estudio de la ficción a los avatares biográficos de sus autores.

Autor Crítica: J.Ernesto Ayala-Dip  
 
Bio-bibliografía del autor
Fernando Quiñones (Chiclana, Cádiz, 1930 - Cádiz 1998) es uno de los escritores imprescindibles de la literatura española de la segunda mitad del siglo XX. Autor de más de setenta títulos de narrativa, poesía y ensayo, entre sus novelas destacan La canción del pirata y Las mil noches de Hortensia Romero (finalistas ambas del Premio Planeta), La visita, El amor de Soledad Acosta, Vueltas sin fecha (Premio Juan March), Encierro y fuga de San Juan de Aquitania (Premio Café Gijón) y la todavía inédita Los ojos del tiempo. De sus poemarios sobresale la serie de Las Crónicas, con el que obtuvo en 1998 el Premio Jaime Gil de Biedma.